El sasumata: del período Edo
a la inmovilización moderna
El sasumata es una herramienta de inmovilización japonesa de mango largo, rematada en una horquilla en forma de U, concebida para sujetar a una persona a distancia segura. En uso desde el período Edo, sigue siendo hoy un equipo de seguridad habitual en Japón. Esta página repasa su historia y su uso actual.
¿Qué es un sasumata?
El sasumata (刺股, «horquilla de punzar») es una herramienta de inmovilización montada sobre un mango largo, cuyo extremo forma una horquilla en U. Se emplea para inmovilizar los brazos, las piernas o el torso de una persona contra una pared o el suelo, permitiendo al usuario controlarla sin ponerse a su alcance. Un sasumata tradicional medía unos dos metros, con un mango de madera reforzado con herrajes de hierro.
Orígenes en el período Edo
Durante el período Edo (1603-1868), bajo el shogunato Tokugawa, las funciones policiales recaían en samuráis y oficiales de bajo rango. El Estado procuraba evitar el derramamiento de sangre innecesario, en especial en ciudades densamente pobladas como Edo (Tokio), Osaka y Kioto. Por ello, las fuerzas del orden se apoyaban en herramientas que permitían capturar vivos a los sospechosos, para su juicio.
El sasumata formaba parte de los torimono sandōgu - las «tres herramientas del arresto» -, junto al tsukubō (vara de empuje) y el sodegarami (enredador de mangas). Las tres equipaban los puestos de guardia (bansho), los controles y las oficinas de los magistrados. Eran además símbolos de autoridad, expuestos a menudo ante los puestos policiales.
Nota histórica: los sasumata de la época solían llevar púas o filos en el mango, cerca de la cabeza, para impedir que el sospechoso agarrara el arma. Era una herramienta no letal para los estándares de su tiempo, pero no exenta de dolor.
Del declive a la reintroducción
Con la Restauración Meiji (1868) y la modernización de la policía al estilo occidental, los torimono sandōgu, incluido el sasumata, fueron desapareciendo del uso policial habitual, sustituidos por armas de fuego, porras y esposas. Aun así, el sasumata sobrevivió como objeto cultural y como herramienta de entrenamiento en algunas escuelas de artes marciales tradicionales.
Tras la masacre de la escuela primaria de Ikeda, en Osaka, en 2001, muchas escuelas japonesas buscaron medios de defensa no letales frente a intrusos. Se introdujeron entonces sasumata modernos, normalmente de aluminio y con horquillas romas, como herramientas de intervención de emergencia. Hoy, la gran mayoría de las salas de profesores de Japón disponen de ellos.
El sasumata en la actualidad
El sasumata moderno se utiliza en escuelas, bancos, comercios y algunas instituciones como elemento disuasorio visible y herramienta de inmovilización de emergencia, a la espera de que lleguen las fuerzas del orden. En noviembre de 2023, el empleado de una joyería de Tokio repelió a tres atracadores con un sasumata, un hecho que tuvo gran repercusión en Japón. Algunas unidades policiales conservan también sasumata modernos para situaciones concretas.
La evolución: la serie CERBERUS
El diseño clásico en U tiene una debilidad conocida: una persona puede agarrar el mango y empujarlo hacia el usuario. Ese es el problema que la serie CERBERUS de Sanokiko se propuso resolver. Desarrollada a partir de 2011 a petición de la Policía de la Prefectura de Tochigi, dota al sasumata de un cabezal de inmovilización que se bloquea y se separa del mango en un instante, sin púas y concebido para minimizar el riesgo de lesiones.
Fuentes: Wikipedia (Sasumata; Torimono sandōgu; masacre de la escuela de Ikeda); Don Cunningham, «Taiho-jutsu: Law and Order in the Age of the Samurai» (Tuttle, 2004). Esta página tiene carácter informativo.
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